Meridiem lanzará la exclusiva Elena’s Edition el 14 de mayo de 2026 con contenidos especiales para los amantes del terror ochentero.
Meridiem ha confirmado que I Hate This Place Elena’s Edition se lanzará en formato físico para PlayStation 5 y Nintendo Switch el próximo 14 de mayo de 2026. Será la única edición física disponible durante el periodo de lanzamiento y ya se puede reservar en tiendas especializadas de Europa y América.
Desarrollado por Rock Square Thunder y publicado digitalmente por Broken Mirror Games y Feardemic, en colaboración con Skybound Entertainment, el juego se inspira en la serie de cómics nominada a los premios Eisner creada por Kyle Starks y Artyom Topilin. Y esa raíz de cómic se nota. Mucho.
La Elena’s Edition, diseñada y fabricada por Meridiem, incluirá el juego completo, una funda especial, una carta secreta de Elena y un libro de arte. Una propuesta pensada para quienes disfrutan del formato físico y quieren conservar algo más que la experiencia digital.
En I Hate This Place los jugadores se ponen en la piel de Elena, cuya pesadilla comienza cuando ella y su amiga invocan sin querer a una fuerza malévola. A partir de ese momento todo se desmorona. El rancho Rutherford se convierte en un escenario hostil plagado de monstruos deformes, realidades distorsionadas y amenazas que no siempre se ven, pero que sí se escuchan.
La supervivencia exige algo más que reflejos rápidos. Hay que saquear, fabricar equipo, mejorar el campamento y reconstruir refugios donde resistir. Durante el día, el jugador puede explorar bosques encantados, búnkeres infestados o un pueblo en ruinas en busca de recursos. Sin embargo, cuando cae la noche, el mundo cambia por completo. Los enemigos se vuelven más numerosos y agresivos, y avanzar con la única ayuda de una linterna puede convertirse en una experiencia angustiosa. A veces, la mejor decisión es esconderse y esperar al amanecer.
El sigilo juega un papel fundamental. Muchas criaturas se guían por el sonido, lo que obliga a pensar cada movimiento. La fuerza bruta no suele ser la mejor opción. Usar el entorno, distraer a los enemigos o atraerlos hacia trampas puede marcar la diferencia entre sobrevivir o caer en cuestión de segundos.
Todo ello envuelto en una estética que respira años ochenta por los cuatro costados. Colores atrevidos, estilo visual de cómic retro y una mezcla de terror, humor negro y extravagancia que le da personalidad propia. Es una propuesta que no solo busca asustar, también quiere incomodar y sorprender, como esas películas de videoclub que dejaban huella durante días.
Con su llegada en mayo, I Hate This Place se suma a la lista de títulos de terror que apuestan por el formato físico como objeto de colección.
