El nuevo juego de Gametopia mezcla ciencia ficción, point and click y memoria fragmentada en una aventura tan íntima como inquietante.
El equipo español detrás de Verne: The Shape of Fantasy, Gametopia, regresa con Red Dreams, una aventura narrativa de ciencia ficción y terror psicológico que ya puede añadirse a la lista de deseos de Steam y que apuesta por una mezcla muy poco habitual de exploración psicológica, cultura Māori y mecánicas clásicas de investigación inspiradas en los grandes point and click.
En Red Dreams, los jugadores se pondrán en la piel de Mere Turei, una astrofísica Māori que llega a la estación Taniwha, una instalación flotante suspendida sobre el inmenso Océano Rojo de Kiwa, un exoplaneta donde los sueños alteran los recuerdos y la percepción de la realidad. Su misión parece clara desde el principio: encontrar a Emily, su mejor amiga y neurocientífica desaparecida en circunstancias misteriosas. Sin embargo, cuanto más profundiza en la investigación, más difícil resulta distinguir qué es real y qué pertenece a los llamados “Sueños Rojos”, unas visiones capaces de reescribir la memoria humana.

La propuesta combina exploración, investigación y resolución de puzles con una narrativa psicológica que gira alrededor de la identidad, el trauma y el peso de los recuerdos. Todo ello acompañado por AFI, un dron de inteligencia artificial que actúa tanto como herramienta de análisis como compañero emocional de Mere. Según avanza la historia, la relación entre ambos irá evolucionando hasta convertirse en uno de los pilares emocionales de la aventura.
Uno de los aspectos más interesantes del proyecto es precisamente el peso de la cultura Māori dentro de su universo narrativo. Lejos de utilizarla únicamente como estética superficial, Gametopia ha construido buena parte del mundo de Red Dreams alrededor de la mitología, el arte y la tradición de este pueblo polinesio. El director creativo, Daniel González, explica que la inspiración nació de la idea de comparar los viajes espaciales con las antiguas travesías marítimas de los navegantes Māori cruzando el Pacífico en sus waka, las legendarias canoas tradicionales.
Esa conexión entre exploración, identidad y supervivencia se convirtió en el corazón creativo del proyecto. Según cuenta González, siempre le fascinó cómo los antiguos navegantes Māori fueron capaces de lanzarse al océano guiándose únicamente por las estrellas, las corrientes y el conocimiento heredado de generación en generación. Para el estudio, esa misma pulsión humana de enfrentarse a lo desconocido sigue viva siglos después, solo que ahora el océano infinito ha sido sustituido por el vacío del espacio.
El propio diseño de la estación Taniwha refleja esa unión entre pasado y futuro. Aunque se trata de una instalación tecnológica avanzada situada en un planeta lejano, sus interiores están decorados con patrones y símbolos inspirados en el arte Māori, creando una sensación constante de conexión cultural incluso en medio de un entorno espacial. Esa identidad también se ha cuidado durante el desarrollo del juego, ya que el equipo trabajó junto a un experto en cultura Māori y contó además con la actriz neozelandesa Rebecca Ronayne para dar vida a Mere, buscando que la representación resultara auténtica y respetuosa en todo momento.

Además de su fuerte componente narrativo, Red Dreams recupera la esencia clásica de las aventuras point and click, aunque adaptada a un formato moderno. Los jugadores podrán investigar escenarios, resolver acertijos y tomar decisiones que influirán directamente en el desarrollo de la historia y en el destino de Emily. Todo ello con soporte para ratón, teclado o mando, manteniendo esa filosofía clásica de aventura pausada pero llevándola a una presentación mucho más cinematográfica.
El juego todavía no tiene fecha de lanzamiento definitiva, aunque Gametopia apunta actualmente al segundo trimestre de 2027 para su estreno en PC, Mac y Nintendo Switch. Mientras tanto, Red Dreams ya puede añadirse a la lista de deseos de Steam.
