La verdad está ahí fuera…

- Título: Ufophilia
- Desarrollador: K148 Game Studio
- Editor: JanduSoft
- Plataformas: PC, PlayStation 5, Xbox Series X/S
- Fecha de salida: 29 de enero de 2026
- Idioma: varios idiomas incluidos el español y el catalán
- Cómpralo: Ufophilia
Hay juegos que nos invitan a disparar primero y preguntar después. Y luego están aquellos que nos piden justo lo contrario: escuchar, observar y desconfiar incluso de nuestra propia intuición. En los últimos años, especialmente tras el éxito de Phasmophobia, han surgido numerosos proyectos independientes que se inspiran en esa fórmula de investigación paranormal, exploración y tensión contenida. Títulos como Unpossess: Exorcism Simulator han sabido reinterpretar ese espíritu con su propio enfoque.
Sin embargo, hasta ahora pocos se habían atrevido a trasladar esa misma idea al terreno de la ufología. Y creedme que si os atraen este tipo de experiencias donde la investigación y la tensión lo son todo, el juego que analizamos hoy merece vuestra atención. Aunque no cuenta con modo cooperativo, logra mantener esa inquietud constante tan característica del género, obligándonos a avanzar con cautela mientras intentamos comprender qué se oculta realmente en la oscuridad.
UFOPHILIA, el proyecto de K148 Game Studio, desarrollador al que no me cansaré de recomendar por sus juegos basados en la investigación, cambia fantasmas por visitantes de otros mundos y convierte la ufología en mecánica jugable. Aquí no somos cazafantasmas como tal, si no investigadores obsesionados con el fenómeno OVNI, encerrados en localizaciones aisladas.

La experiencia se articula como si siguiéramos el manual de un ufólogo. Todo comienza en nuestra caravana, una especie de centro de operaciones improvisado repleto de pantallas, sensores y carpetas con informes detallados sobre cada tipo de alien. Desde allí elegimos misión, revisamos documentación y nos preparamos para salir hacia una de las hasta doce localizaciones que se desbloquean progresivamente gracias al sistema de progreso que gira entorno a los Puntos Roswell, que obtenemos completando objetivos y consiguiendo fotografías del alien. Estos puntos permiten desbloquear nuevas misiones y mejorar nuestras herramientas, aumentando su precisión o duración de batería. Además, a partir de ciertos niveles aparecen dispositivos adicionales en la caravana, ampliando las posibilidades estratégicas.
La investigación se divide en varias fases muy claras. La primera es la exploración, un momento clave en el que conviene apoyarse en las herramientas disponibles en la caravana, pensadas precisamente para esta etapa inicial. Los primeros minutos se dedican a recorrer el escenario con calma, observando y registrando el entorno en busca de cualquier indicio anómalo.
Algunas manifestaciones pueden producirse en cualquier punto del mapa, casi como ecos dispersos del fenómeno, mientras que otras tienden a concentrarse en una zona concreta que terminará convirtiéndose en el foco de la actividad. Por eso resulta fundamental mantenerse atento no solo a los cambios del ambiente, sino también a las lecturas que ofrecen los distintos dispositivos. En Ufophilia, la clave está tanto en saber mirar como en saber interpretar lo que nuestras herramientas intentan decirnos
La segunda fase consiste en identificar a la entidad. Y aquí el juego despliega buena parte de su propuesta mediante nueve tipos de alien distintos, cada uno con comportamientos, señales y reacciones propias. Para descubrirlos contamos con todo un arsenal de herramientas como EMF, termómetro, medidor de microondas, contador Geiger o spirit box. Las sinergias entre dispositivos importan. Combinar varios puede amplificar evidencias, pero abusar de ellos puede dejarnos expuestos.
En la tercera fase llega el momento de acotar con precisión la zona de aparición. Como comentaba antes, muchas evidencias pueden manifestarse en distintos puntos del mapa, por lo que aquí resulta fundamental utilizar herramientas pensadas específicamente para esta etapa. Dispositivos como las cámaras de vídeo o los micrófonos remotos cobran especial protagonismo, ya que permiten vigilar determinadas áreas mientras nosotros nos mantenemos en la caravana.

Gracias a estos sistemas de monitorización podemos observar desde el portátil cualquier actividad extraña, seguir el rastro del fenómeno y, poco a poco, afinar la localización exacta donde el alien decide manifestarse. Es un proceso que exige paciencia y atención al detalle, pero que termina reforzando esa sensación de estar llevando a cabo una auténtica investigación de campo.
Eso sí, el proceso no siempre resulta tan ágil como me habría gustado. A diferencia de Phasmophobia, donde el descarte de pruebas suele ser más directo, aquí muchos eventos se solapan entre especies. El resultado es que en ocasiones terminamos confiando más en la intuición que en un método científico puro. Y cuando nos equivocamos… la fase final no tiene piedad con nosotros.
Una vez hemos localizado el punto exacto de actividad, llega el momento de activar la Fase 4. Desde el portátil de la caravana pondremos en marcha un sistema de antenas especiales que, en teoría, inhibe nuestra presencia, haciendo que el alien no nos perciba como una amenaza. La idea es que se sienta lo suficientemente seguro como para manifestarse en la zona de aparición que hemos identificado durante la investigación.
Y entonces ocurre. El alien se deja ver.
A partir de ese momento todo depende de lo acertada que haya sido nuestra investigación, porque cada tipo de extraterrestre exige condiciones muy concretas para poder acercarnos sin provocar una reacción hostil como avanzar agachados, mantener las luces apagadas o colocar señuelos en puntos determinados. Mientras cumplimos esos requisitos, nuestro objetivo será conseguir las cuatro fotografías que confirman el avistamiento.
Si algo falla, una identificación equivocada, acercarnos demasiado o romper alguna de esas condiciones, se desencadena la abducción. El juego sugiere que existe la posibilidad de escapar, pero en la práctica, cuando ese momento comienza, la sensación es de inevitabilidad total. Y lo único que podemos hacer es asumir que la investigación no ha terminado precisamente como esperábamos.
El componente procedural garantiza que cada partida sea distinta: los aliens aparecen de forma aleatoria, cambian sus zonas de actividad y los fenómenos no siempre se repiten de la misma forma. Esto mantiene la incertidumbre y hace que nunca sepamos exactamente qué nos espera al entrar en una nueva misión.
Por otro lado, durante las investigaciones solo podemos llevar dos herramientas a la vez, alternando entre ellas según la situación. Algunas pueden colocarse en el escenario para seguir funcionando de forma autónoma, como cámaras, sensores de movimiento o micrófonos, mientras otras debemos utilizarlas directamente mientras exploramos.
El componente procedural garantiza que cada partida sea distinta: los aliens aparecen de forma aleatoria, cambian sus zonas de actividad y los fenómenos no siempre se repiten de la misma forma. Esto mantiene la incertidumbre y hace que nunca sepamos exactamente qué nos espera al entrar en una nueva misión.

A nivel visual, Ufophilia cumple lo prometido. Los escenarios están bien diseñados y cuentan con suficiente detalle como para mantener la inmersión. La iluminación juega un papel importante. El haz limitado de la linterna deja grandes zonas en penumbra, obligándonos a avanzar con cautela y reforzando esa sensación de que algo podría aparecer en cualquier momento.
Donde realmente brilla el juego es en su apartado sonoro. No hay música de fondo, en su lugar encontramos un paisaje sonoro cargado de pequeños detalles como crujidos de madera, interferencias eléctricas, susurros lejanos o tormentas que golpean con una intensidad sorprendente. Recomiendo jugarlo con auriculares, porque el sonido se convierte en una herramienta más de la investigación. Muchas veces sabremos que algo ocurre antes de verlo.
Por otro lado quiero hacer una mención especial a la spirit box, que permite recibir respuestas directas del fenómeno. Ver aparecer palabras en la pantalla, a veces un simple “hola” o un inquietante “cerca”, añade un punto de inquietud que funciona sorprendentemente bien.

Que buenos análisis haces Cristina. La verdad, de joven me fascinaba el tema OVNI y leer este análisis me hizo recordar esa fascinación.
¡Muchas gracias Martí! Me alegra mucho saber que el análisis te ha gustado y que te haya hecho recordar esa fascinación por el mundillo extraterrestre. A mí también me atrae mucho todo ese misterio, y por eso el juego me llamó tanto la atención. Me parece una genialidad y una buena alternativa a juegos como Phasmophobia aunque tenga que jugarse solo.