¡Una aspiradora, un perezoso alienígena y una galaxia hecha un desastre! The Boltage Studio nos invita a poner orden en el cosmos en una aventura de plataformas con mucho humor.
Noah es un perezoso alienígena que trabaja como limpiador galáctico y al que le ha tocado solucionar un buen lío. Una brecha dimensional ha conectado Bubbleon, el planeta de la limpieza, con Odoria, permitiendo que sus habitantes, los apestosos Odorax, invadan todo con sus gases tóxicos. Nuestra misión será devolver la normalidad a este peculiar rincón del universo.

Lo primero que me ha llamado la atención es la personalidad que tiene el universo del juego. Bubbleon está habitado por unos seres humanoides con aspecto de burbuja y, cuando hablamos con ellos, sus voces suenan precisamente así. En cambio los Odorax son robots con forma de mofeta. Es un detalle tan sencillo como ingenioso que encaja de maravilla con el tono desenfadado del juego y que estoy segura de que a los más pequeños de la casa les sacará una sonrisa.
Además, uno de los aspectos que más me han gustado es que cuente con voces en español, y debo decir que la interpretación es excelente. Las conversaciones están acompañadas de unas cinemáticas con estética de cómic que ayudan a dar personalidad a la aventura. También podremos hablar con los habitantes que encontremos durante la exploración. Muchos nos contarán anécdotas, experiencias personales y pequeños detalles sobre su vida que aportan contexto al mundo y hacen que no todo gire alrededor de nuestra misión principal.
Y aunque nuestro cometido es limpiar Bubbleon, no tendremos por qué limitarnos a seguir el camino marcado. Algunos personajes nos propondrán misiones secundarias, normalmente relacionadas con encontrar objetos perdidos, desde un simple tornillo hasta una cometa. Los reconoceremos fácilmente por el signo de exclamación que aparece sobre sus cabezas y, al completar sus encargos, recibiremos galactrones como recompensa.
En cuanto a la jugabilidad, estamos ante una aventura de plataformas 3D que combina exploración, puzles más bien sencillos basados en la enegía, y herramientas bastante originales. Noah cuenta con una mochila propulsora para desplazarse por el escenario y superar desniveles, además de varios dispositivos que iremos utilizando según lo que nos encontremos por el camino.
Uno de los más útiles es el deformador tempoespacial, que nos permite esquivar ataques y resolver los retos que vayan apareciendo a lo largo de la partida. También contamos con trampas para atrapar enemigos dentro de burbujas y lanzarlos al espacio, gas somnífero para dejarlos aturdidos durante un rato y, por supuesto, una aspiradora con la que podremos retirar los gases tóxicos que invaden distintas zonas del planeta.
Esta última herramienta será fundamental para avanzar. Encontraremos áreas cubiertas de gas que tendremos que limpiar para devolverlas a la normalidad y ayudar a los habitantes afectados. Es una mecánica sencilla de entender, pero funciona muy bien con la temática y da sentido a nuestro trabajo como limpiadores galácticos.
Como buen plataformas, tampoco faltan los obstáculos que nos obligarán a calcular bien nuestros movimientos. Hay plataformas móviles en las que tendremos que atinar con el salto y otras que desaparecen al cabo de unos segundos, así que conviene no entretenerse demasiado. Por el camino también podremos romper cajas para conseguir energía y recuperar salud, además de buscar trofeos repartidos por los escenarios.

Estos coleccionables no me han parecido especialmente difíciles de encontrar, pero cumplen su función y nos animan a desviarnos un poco de la ruta principal para curiosear. Siempre se agradece que una aventura nos invite a mirar a nuestro alrededor en lugar de limitarnos a correr hacia el siguiente objetivo.
Por último, quiero destacar que el juego permite personalizar los controles, algo que he agradecido especialmente porque he tenido que invertir uno de los ejes de la cámara para jugar con mayor comodidad. También podemos modificar las teclas, de manera que resulta más sencillo adaptar la experiencia a nuestras preferencias.
Después de probar la demo, Noah & The Cosmic Cleanup me ha parecido un juego muy disfrutón, de esos que te permiten desconectar y pasar un buen rato sin necesidad de complicarte demasiado. Su propuesta tiene un punto de humor muy simpático, las herramientas aportan variedad y el doblaje al castellano termina de redondear una experiencia que entra fácilmente por los ojos y los oídos.
Creo que puede ser una opción estupenda para los más pequeños de la casa y para quienes disfrutan de las aventuras de plataformas con exploración y puzles. Todavía queda por descubrir qué nos ofrecerá su versión final, pero esta primera toma de contacto me ha dejado con ganas de volver a Bubbleon y comprobar qué otros desastres tendrá que solucionar nuestro peculiar limpiador espacial.
