Impresiones | StarHaulers

Impresiones | StarHaulers

Bitacora Studio nos propone viajar a planetas hostiles, sobrevivir a oleadas de criaturas alienígenas y completar misiones bajo la bandera de Concordia. 

A primera vista, StarHaulers puede parecer otro juego de disparar a bichos y aguantar todo lo que se nos venga encima. Sin embargo, basta con que empiecen a aparecer enemigos por todas partes para que la cosa se complique y tengamos que estar pendientes de lo que ocurre a nuestro alrededor. Es un juego que engancha bastante, de esos que te invitan a echar una partida más, y la verdad es que me ha sorprendido mucho.

Desarrollado por el estudio español Bitacora Studio, nos pone en la piel de los StarHaulers, combatientes al servicio de Concordia, la unión que gobierna a la humanidad. En este universo, la expansión se presenta como el único camino hacia la paz, aunque las especies de otros planetas no parecen estar muy de acuerdo con nuestros planes. Nuestra misión será desplegarnos en mundos hostiles, hacer frente a sus habitantes y cumplir los objetivos que nos encomiende el mando.

La primera misión que he probado me ha llevado a Epsilon, un planeta cuya atmósfera está repleta de azufre. Allí tendremos que sobrevivir durante 300 segundos a distintas oleadas de criaturas. Después comenzarán a caer los fragmentos de una cápsula que tendremos que recoger y llevar hasta el punto indicado para reconstruirla. Cuando esté lista, tocará conseguir combustible para poner en marcha la nave y poder regresar a casa. Todo esto, por supuesto, mientras seguimos luchando contra los enemigos que no dejan de aparecer.

Y aquí es donde empieza el caos. StarHaulers recuerda bastante a Helldivers, sobre todo por su planteamiento, el uso de habilidades tácticas y la necesidad de gestionar bien lo que tenemos a nuestra disposición. Antes de cada despliegue podremos escoger nuestro equipo y las estratagemas que llevaremos a la misión. Hay opciones como cañones orbitales, escudos, estaciones de regeneración de salud, emisores láser o fusiles eléctricos, entre otras. Para activarlas tendremos que introducir una secuencia de botones y, si lo hacemos correctamente, nuestra nave nodriza nos enviará una cápsula con el recurso solicitado.

Eso sí, no podremos utilizarlas continuamente. Cada una tiene su tiempo de recarga, así que conviene pensar cuándo nos interesa desplegarla, especialmente cuando la pantalla empieza a llenarse de criaturas y la situación se complica. La mochila propulsora también nos permite movernos por el escenario y ganar altura, aunque su energía es limitada. Cuando se agota, no explotaremos ni nada parecido, pero nos costará volver a elevarnos hasta que podamos utilizarla de nuevo.

Otro de los puntos que me han gustado es que podemos ajustar la dificultad a nuestro nivel, con cinco opciones que van desde Chupado hasta No retorno. Dependiendo de la escogida, los bichos podrán dispararnos proyectiles, o nos saldrán otras especies más duras. Así es más fácil encontrar un punto de partida adecuado y, si nos quedamos con ganas de más, subir la exigencia en futuras partidas.

También he sentido curiosidad por probar otros escenarios. Además de Epsilon, he podido echar un vistazo a planetas como Romulux, con su actividad geológica y sus formaciones de obsidiana y silicatos, o Gaelileo, conocido por sus auroras boreales. La variedad de entornos, el diseño de los enemigos y las distintas armas disponibles ayudan a que los despliegues tengan personalidad propia y dan ganas de descubrir qué más nos espera.

En cuanto a la experiencia, StarHaulers no alcanza la misma intensidad que Helldivers ni creo que lo pretenda, al menos por lo que he podido jugar hasta ahora, pero sí consigue mantener esa tensión que aparece cuando se acumulan los enemigos, tienes varios objetivos pendientes y empiezas a temer que la misión termine fallando. Además, las partidas pueden volverse especialmente divertidas en compañía, con momentos de auténtico caos cuando todo se complica a la vez.

Estas primeras horas me han dejado una impresión bastante positiva. Es fácil ponerse a jugar y tiene ese punto de querer repetir una misión, probar otras armas y descubrir nuevos planetas. Todavía queda mucho por ver como los modos de juego (Modo Misión y Modo Historia) ya que la demo solo deja jugar al Modo Arcade, así que habrá que seguir de cerca su desarrollo. Pero StarHaulers apunta maneras y puede convertirse en una propuesta muy entretenida para quienes disfrutamos de la acción, las oleadas de enemigos y las partidas en las que nunca tienes demasiado tiempo para respirar.

Además, si estáis por Galicia, tendréis la oportunidad de probarlo en persona en el Odisea Indie Game Fest, que se celebrará los días 21 y 22 de noviembre en ExpoCoruña. El equipo de Bitacora Studio estará allí con el juego, así que será una buena ocasión para conocer su propuesta de primera mano y charlar con sus desarrolladores.

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