El nuevo dispositivo de OVR Technology llega a Kickstarter con compatibilidad para PC, VR y móviles junto a una apuesta inédita por el juego multisensorial.
La industria del videojuego lleva décadas obsesionada con la idea de lograr que el jugador sienta que realmente está dentro del mundo que aparece en pantalla. Imagen, sonido envolvente, vibración háptica o realidad virtual. Cada avance ha intentado acercarse un poco más a esa sensación y ahora, OVR Technology quiere dar el siguiente paso incorporando algo que hasta ahora parecía imposible de integrar de forma convincente en casa como el olfato.
Su nuevo dispositivo, Omara Scent Display, acaba de aterrizar en Kickstarter con una propuesta tan extraña como fascinante que permite que los jugadores puedan “oler” sus videojuegos en tiempo real mientras juegan. Esta idea parte de una escena muy concreta que cualquiera puede reconocer. Luces bajas, auriculares puestos, bebida caliente al lado del escritorio y ese momento exacto en el que el mundo exterior desaparece para dejarte solo frente a la partida. Según OVR Technology, justo ahí seguía faltando una pieza para completar la inmersión.
El dispositivo, sorprendentemente pequeño, puede colocarse sobre el escritorio o incluso acoplarse a visores VR. Se conecta mediante Bluetooth LE o USB y reacciona directamente a eventos del juego en menos de 500 milisegundos. Tan rápido, aseguran, que el cerebro no percibe el estímulo como algo artificial, sino como parte natural del entorno. Un bosque libera aroma a pino. Una hoguera desprende humo. El océano deja sentir la sal del aire. Todo sincronizado con lo que ocurre en pantalla.
Además, cada cassette incorpora 16 aromas distintos y promete entre 60 y 120 horas de uso, con más de 3.000 liberaciones por canal. Cambiarlos busca ser tan sencillo como intercambiar un cartucho físico, evitando menús complejos o configuraciones innecesarias. Porque precisamente uno de los grandes objetivos de Omara es no romper la inmersión intentando crearla.
Y ahí es donde entra uno de los aspectos más interesantes del proyecto. OVR Technology reconoce abiertamente que no es la primera compañía que intenta introducir olores en el entretenimiento. Desde el AromaRama de los años 50 hasta el famoso Smell-O-Vision o el fallido periférico iSmell de principios de los 2000, la idea lleva décadas persiguiendo a la industria. Sin embargo, casi todos esos intentos terminaron convertidos en curiosidades tecnológicas más recordadas por sus limitaciones que por su impacto real.
Según explica la compañía, el problema nunca fue la capacidad emocional de los olores, sino la tecnología necesaria para controlarlos correctamente como la sincronización, miniaturización y, sobre todo, la eliminación rápida de aromas para evitar que las escenas “se mezclaran” entre sí. OVR asegura haber dedicado ocho años a resolver precisamente esos problemas mediante un sistema de microválvulas piezoeléctricas capaz de liberar y limpiar los olores en cuestión de milisegundos.
El proyecto también llega acompañado de una estrategia bastante ambiciosa en cuanto a videojuegos compatibles. La compañía afirma haber trabajado directamente con estudios independientes para integrar el sistema de forma nativa en distintos títulos. Entre ellos aparecen nombres como Paleo Pines, Nice Day for Fishing o futuros lanzamientos como Hawthorn y The Cupbearer, este último especialmente llamativo por construir literalmente su jugabilidad alrededor del olfato.
Además, OVR ya ha comenzado a experimentar con mods para juegos existentes, incluyendo una integración para Minecraft llamada Aroma Affect, mientras trabaja también en soporte para Stardew Valley.
La compatibilidad inicial abarcará Windows, macOS, Android e iOS, con conexión tanto para setups tradicionales como experiencias VR. Todo acompañado por una aplicación complementaria minimalista diseñada para configurar intensidades, perfiles y catálogo de experiencias sin convertir el dispositivo en otro software invasivo más.
Si te parece interesante, puedes echarle un vistazo al proyecto puedes visitar su Kickstarter.
